El “Cura Requena”: Ese gaucho bien criollo y tan nuestro

ATSGG.- Se cumple un nuevo aniversario de la partida del Padre Normando Joaquín Requena, personaje estrechamente ligado al afecto del gauchaje, cuya persona constituyó una verdadera estampa de un tiempo y un momento de nuestra Salta.

Evocar la figura del Padre Requena es   enarbolar recuerdos, anécdotas teñidas de ese sentido del humor que lo distinguió. Es también rendir un homenaje en su persona al hombre de la tierra, al criollo auténtico que reunía en su persona al Gaucho y al Cura que evangelizaba con su sola presencia.

Supo hacer realidad aquellas palabras del Apóstol San Pablo cuando decía “Me hice todo con todos para predicar al Crucificado”; así fue el “Cura Requena”, académico en la Universidad Católica de Salta, de la que incluso fue Rector; Padre en su misión apostólica de sanar las heridas del alma; Gaucho para montar con destreza, envuelto en su sotana y su poncho, Cantor de las cosas nuestras en fogones perdidos en la añoranza y sobre todo Amigo sincero, “de Fierro” según el decir popular.

Echó raíces en su comunidad convirtiéndose en algo más que el cura del lugar, fue el misionero que evocaba la figura de aquellos religiosos que tallaron la senda de la fe desplegando las artes propias del sitio donde la vocación lo había llevado. Así se hizo Gaucho, domador y un verdadero cruzado en la defensa de las tradiciones.

El púlpito fue para él un sitio de encuentro con la comunidad que asistía a escuchar sus sermones salpicados de recuerdos y menciones que animaban la arenga convirtiendo al Oficio en una asamblea donde todos quería estar, incluso los más jóvenes.

Era mucho más que un Gaucho y mucho más que un Cura, porque servía con igual devoción en el fogón y en la administración de sanaciones físicas y espirituales. Predicador incansable, los caminos de los cerros  en Potrero de Castilla, Yacones y las serranías alejadas supieron de su paso llevando consigo el alivio de los sacramentos, diciéndole a los hombres que lejos de lo que podían pensar, no estaban olvidados de la mano de Dios.

Fue además gestor de progreso para las comunidades como el tendido de luz Vaqueros- La Caldera, el inmenso Cristo de esta última localidad también sabe de su mano.

El recuerdo del Padre Requena nos toca hoy muy de cerca como Gaucho que fue, no sólo de montar para desfiles sino de hacer Patria sobre un caballo, sino como Capellán de nuestra Agrupación Tradicionalista Salta Gauchos de Güemes y Capellán Castrense del Ejército Argentino.

Una figura consular de la tradición más criolla y salteña, que hemos tenido el orgullo de contar entre nosotros. Sea la evocación de su recuerdo, un incentivo para continuar nosotros por esta senda de la vivencia y defensa de las tradiciones heredadas de nuestros ancestros.-

                                                                                                                                                     Francisco Aráoz

                                                                                                                                                   Presidente ATSGG

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